Nos encontramos en Águilas (Murcia), ocupando una franja litoral de 28 km y bajo la vigilancia de su hermoso castillo de San Juan de las Águilas, se encuentra este municipio, en el punto más meridional de la Región. Esta localidad ha estado poblada desde la época paleolítica, y otras muchas culturas antiguas como la argárica, fenicia, romana y musulmana han dejado también sus vestigios aquí, destacando especialmente los restos romanos encontrados del siglo I al IV, entre los que destacan sus Termas Romanas. 

Como ciudad moderna, Águilas nació del pensamiento ilustrado de Carlos III y sus ministros Aranda y Floridablanca que buscaban un puerto de salida para los productos hortofrutícolas de la vega de Lorca, al constituir Águilas la salida natural de toda la comarca. La nueva ciudad, de trazado rectilíneo, se convirtió en un enclave comercial en auge que alcanzó su punto álgido en el s. XIX con las explotaciones de plata, plomo y hierro y la construcción de la línea de ferrocarril y el embarcadero del Hornillo por parte de compañías inglesas. En la actualidad, Águilas conserva su tradición marinera y su profunda vocación de destino turístico. 

En un recorrido monumental de esta ciudad, destaca el Ayuntamiento, un edificio del s. XIX de estilo neomudéjar, situado en la Plaza de España, espacio que cuenta con ancestrales jardines y una antigua fuente presidida por un cisne, más conocido como la Pava de la Balsa. Circundan la plaza algunos edificios de porte modernista, así como la iglesia de San José del s. XIX, que guarda la imagen de la Virgen de los Dolores, patrona de la ciudad. El casco antiguo, sigue manteniendo el ambiente de los barrios marineros, volcados a la pesca y está coronado por el castillo-fortaleza de San Juan de Águilas. Esta torre-fortaleza se construyó alrededor de 1579 con fines defensivos, siendo posteriormente reconstruida en el s. XVIII. En el paseo de Parra se alza el Monumento al Ferrocarril, un ejemplo de la importancia que este medio de locomoción tuvo para la población.